No Leas el Correo al llegar a la oficina¡¡¡

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Tiempo de lectura: 6 minutos

Reconozcámoslo, para muchos nuestra entrada en el mundo hiperconectado se vio iniciada por la utilización del correo electrónico mucho antes de la utilización masiva de buscadores y, por supuesto, de las inexistentes redes sociales.

Como ocurre en muchas ocasiones, con la inclusión de nuevas tecnologías (y ahora estamos ante un nuevo reto de digitalización de las empresas) la adopción del correo se hizo sin paños calientes. De pronto un día estábamos enviando faxes, haciendo llamadas telefónicas, incluso teniendo reuniones cara a cara, que hoy parece impensable hasta que no se convierte en el último recurso, y al día siguiente nos habían instalado una aplicación que te permitía realizar muchas de esas tareas de manera más rápida.

No voy a entrar en la mala utilización que hoy se da en muchas empresas del correo, habiendo perdido su sentido y habiéndose convertido en un sistema de control, justificación, etc., porque lo dejaremos para otro artículo.

Hoy quiero contaros porqué no es rentable para vuestro trabajo diario haber adquirido el hábito de leer el correo electrónico nada más llegar a la oficina. Sencillamente porque, aunque no lo parezca, es una de las actividades que más consumo energético produce en nuestro cerebro.

Veamos, llegamos a la oficina (si es que esperamos y no lo vamos leyendo en el smartphone antes de ir, que es incluso peor). Nos ponemos nuestro café (antes lo hacíamos mientras el ordenador arrancaba, ahora nos los han hecho tan rápidos que se han cargado esa excusa) y en la mayor parte de los casos, abrimos el correo como primera actividad.

Bien, nuestro cerebro es un órgano que consume una gran parte de la energía de nuestro cuerpo. Hay medidas que demuestran que es capaz de consumir incluso un 20% de la energía de nuestro cuerpo cuando nos mantenemos en reposo, tan sólo para hacer funcionar nuestras funciones vitales sin que nos demos cuenta de ello.

Por eso, lo que el cerebro no quiere es malgastar energía. Pero, ¿cuál es una de las tareas que más energía consume?…. La toma de decisiones, y si no lo crees, tan sólo tienes que fijarte que después de ir a un supermercado a hacer la compra, si has decidido cambiar tu lista habitual de la compra, acabarás agotado. Claro, en parte es por el paseo y porque solemos ir de compras después de trabajar, pero en parte es porque te encuentras en un proceso de toma de decisiones constante: ¿qué tengo que comprar?, ¿de qué marca?, ¿cuántas calorías tiene? ¿es sano? ¿el precio es ajustado?¿si me llevo otro más barato será igual de bueno?,…

Cada una de estas decisiones implica un consumo energético de los más grandes en nuestro cerebro, porque no sólo está decidiendo, sino que tiene que imaginar cuál será el futuro que se produzca con esa decision.

Bien, pues con el correo electrónico pasa lo mismo. Cada vez que abres la aplicación de tu correo, obligas a tu cerebro a empezar a tomar decisiones: ¿lo abro o no lo abro?, ¿contesto ahora o lo dejo para luego? ¿respondo lo que pienso o mejor me lo callo? ¿puedo reenviarlo a alguien? ¿lo borro?

Total, que después de 20 minutos de abrir correos, leerlos, marcarlos como no leídos, colocarles banderitas que denoten la importancia, haber impreso alguno para leerlo más adelante, etc., etc., etc., resulta que has abierto 40 correos y te quedan 30 por responder. Pero con un handicap, YA ESTÁS CANSADO de tomar tantas decisiones y te queda casi el mismo trabajo.

De modo que, nos levantamos, vamos a por otro café y a comentar con el compañero lo que nos ha costado contestar al correo, todos los que nos quedan por responder y la cantidad de ellos que nos llegan.

Mañana, cuando llegues al trabajo, utiliza esa energía que deberías traer de casa para hacer como primera actividad aquella que más trabajo te vaya a representar: la planificación de un proyecto, la decisión sobre los presupuestos, etc., y deja de gastar energía en leer el correo. Total, al final, lo importante va a aparecer a través del teléfono para preguntarte «¿Has leído el correo que te mandé? Es que es importante» con lo cual estás duplicando trabajo.

Prueba a leer el correo más tarde, y ya me dirás¡¡

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