EL SUEÑO

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Desde hace más de 20 años trabajo y vivo como formador, fundamentalmente en temas de Gestión y Dirección. Desde que se inició la crisis, la mayor parte de los directores y directivos, de las empresas que la están atravesando, quieren mejorar, desarrollarse, contar con nuevas herramientas.

Cuando realizo las acciones de Tran-Formación (rechazo llamarlas cursos o formación porque lo que busco y persigo es crear un cambio con cada una de ellas en las personas que acuden y están dispuestas a cuestionarse a sí mismas) hablo de Ilusión, hablo de No Miedo (mil gracias Pilar Jericó por este concepto) de Emociones y de Esperanza. La mayor parte de las personas que asisten, acaban impresionadas por todo lo que hay dentro de ellos.

Normalmente a las personas que queremos crear una transformación en las empresas o las personas, o al menos a mi, siempre me queda una pequeña duda sobre si impactará o no lo que estoy contando, porque en mi caso funciona, pero ¿y en los demás?

Este fin de semana he tenido la oportunidad de presenciar cómo todo aquello que pongo sobre la mesa es eficaz. Este fin de semana he visto iniciar su andadura profesional independiente a dos personas con quienes he tenido la fortuna de trabajar. Y ellos me han dado la fórmula para continuar y seguir.

  1. Haz que tu sueño sea tu trabajo. No hay mayor gratificación que poder decir realmente que tu trabajo es tu hobby.
  2. Cree firmemente en él. Cuando uno se lanza a por un sueño hay que tenerlo siempre presente. Los problemas surgirán, las dudas aparecerán, los malos momentos llegarán, pero si cuentas con la brújula que marque lo que deseas (que se lo pregunten al capitán Sparrow) aunque el camino que tomes no sea el que todos los demás piensan que sea el más adecuado para ti, seguro que llegas a tu meta
  3. Los planes, los presupuestos, la organización, son necesarias, pero no consiguen nada por sí mismas. Has de tener la flexibilidad personal para ir adaptándote a medida que todo cambia, y todo cambiará, tenlo por seguro.
  4. Aguanta, se resiliente, dóblate cuando haya que doblarse y mantente cuando tengas que mantenerte. El árbol más recio e inflexible es el primero que se rompe cuando llega la tormenta.
  5. Y sobre todo, sobre todo, nunca pierdas el sentido del humor. Cuando persigues aquello que realmente te da vida, el sentido del humor será siempre tu compañero.
Les he visto perseguir su sueño, les he visto poner en funcionamiento todos los puntos anteriores, les he visto trabajar duro por conseguirlo sin que pareciese que trabajaban, y ahora que han llegado a dar su primer e importante paso, les veo el brillo en los ojos de aquellos que nos despertamos por la mañana pensando que aquello que hacemos, además, nos da vida y nos entretiene
(Gracias a Renjith Krishnan por la cesión de la imagen de este post)
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